De colecho a cuna
Algunas semanas antes del cambio, preséntale la cuna como un espacio seguro, que pase tiempo ahí incluso jugando.
Durante la rutina previa al sueño incluye un momento en la cuna. Por ejemplo: mientras le buscas el pijama, cuando le lees el cuento o luego del baño.
En el inicio del proceso, pega la cuna a tu cama y baja la baranda. A medida que vayan pasando los días puedes subirla para comenzar a alejarla poco a poco.
Si el cambio a es a su propia habitación, una buena estrategia es poner un colchón para mamá o papá al lado de la cuna y de esta manera acompañarle.
Ponte metas realistas y acordes a la realidad de tú bebé. Iniciar el sueño nocturno en la cuna y luego pasarlo/a a tu cama, potenciando poco a poco que el tiempo en su cuna vaya aumentando, podría ayudar a su adaptación.
Evita comenzar este proceso cuando tu bebé esté expuesto a algún cambio importante en su rutina. Por ejemplo: la llegada de un hermanito, ingreso al jardín, mudanza, reincorporación de la madre al trabajo, etc.
