Alargar siestas
¿En qué debo fijarme para saber si alargar o no la siesta?
Cuándo el bebé despierta de su siesta y está feliz, la noches les funciona bien y no hay resistencia al momento de ir a dormir. Entonces, no necesitas alargarlas, independientemente del tiempo que duren sus siestas.
Pueden ser señales de que durante el día le faltó tiempo de descanso:
- Que al despertar de las siestas o durante el día lo notes cansado, irritado, mañoso.
- Que en la noche y/o en la siguientes siesta te cueste mucho que se duerma y aunque lo notes cansado pone una fuerte resistencia a dormir.
- Que despierte muchas veces durante la noche, sobre todo durante la primera parte (entre 20:00 – 01:00)
¿Cómo alargar la siesta?
- El primer paso es identificar cuándo es el mejor momento para intervenir. Si vemos que ¨ está despertando¨ antes de sacarlo de la habitación y dar por terminada la siesta, espera un momento.
- Algunos bebés llegan incluso a abrir los ojos, pero solo necesitan acomodarse o sentirnos para seguir durmiendo. Ayúdale poniendo tu mano sobre el pecho con una leve presión, haciendo shh shh o dándole palmaditas en su espalda.
- Hay bebés que siempre duermen determinados minutos. Si tu hijo es un ¨relojito¨, intenta adelantarte un par de minutos para estar lista y en posición para ayudarle a enlazar el siguiente ciclo de sueño.
- Generalmente la manera más efectiva de alargar la siesta es usando la misma forma en como le ayudaste a dormir en un inicio de la siesta (paseo, mecer, mamar, etc.)
- Si después de 10 minutos intentándolo no sigue durmiendo entonces no te estreses y sigan su día.
- Si durante su tiempo despierto lo notas cansado, guíate por esas señales y llevalo a dormir.
